lunes, 6 de febrero de 2012

Cuentos con diálogo

EL ELEFANTE MÁGICO
Todo empezó cuando María, una niña de cinco años, fue a comer a un restaurante con sus padres y otra pareja con un niño llamado Roberto que no le caía nada bien. Mientras que todos estaban hablando de sus cosas, María estaba en un rincón muy aburrida, hasta que vio un elefante de peluche en una máquina y le preguntó a su padre:
- Papi, ¿Me das dinero para comprar aquel elefante de peluche, por favor?
Su padre comprendiendo lo aburrida que estaba le contestó:
- Pues claro, aquí tienes el dinero, ve a comprarlo.
María, sorprendida por la respuesta de su padre, se fue muy entusiasmada a por su peluche. Cuando lo tuvo, se volvió a su rincón a jugar con su nuevo peluche al que puso de nombre Trompitas.
Llegó la hora de irse y María muy alegre se fue a casa. Cuando llegaron cenaron todos juntos. Más tarde, se fueron a dormir, su madre la acompañó a su cuarto, la dejó en la cama, apagó la luz y cerró la puerta.
María escuchó a alguien hablar pero no hizo caso porque creía que era el viento. Volvió a escuchar varias veces más el mismo ruido, así que se puso a rebuscar por toda la habitación, hasta que se dio cuenta que el que hablaba era Trompitas.
- Pe... pero… ¿Trompitas eres tú el que hablas? dijo sorprendida.
- Si soy yo, pero no te preocupes ahora mismo te lo explico, respondió el elefante. María se tranquilizó y empezó a charlar tranquilamente con él.
Al otro día fue a decírselo a sus amigas:
-Os tengo que contar una cosa, tengo un elefante que habla y es muy bonito.
- ¡Estás loca! - ¿Un peluche que habla? Le respondieron las amigas.
María se quedó muy triste, pero se conformó con que ella sabía que decía la verdad.
Cuando llegó a casa se lo contó a sus padres y le dijeron:
- Cariño ¿estás bien? ¿Tienes que ir al médico?
María enfadada dijo:
¡Se que digo la verdad, os lo voy a demostrar!
Entonces los padres de María decidieron ver si era verdad, subieron a la habitación, pero todo estaba tan tranquilo como siempre, María también veía todo normal, así que empezó a creer ella también de que era mentira y que lo que había pasado era un sueño. Esa misma noche le sucedió lo mismo.
- Trompitas, ¿por qué no dejas que mis padres te vean? Preguntó María
-No te enfades, es que no quiero que me vea nadie más. Respondió Trompitas.
La niña un poco molesta porque había quedado en ridículo delante de los padres, se volvió a dormir.
Esto sucedía todas las noches, y una vez, que la madre de María iba a acostarse pasó por la puerta de la habitación y escuchó a María hablando con alguien, llamó al padre de María para que entrara con ella y cuando entraron vieron a Trompitas hablando con María y volando por toda la habitación dejando un polvo brillante que parecía un arco iris.
-Pero María, ¿qué haces hablando con tu peluche? Le dijo el padre.
- Entonces, si que era verdad lo de que tu elefante de peluche hablaba. Dijo su madre sorprendida.
- Se llama Trompitas y, si era verdad pero no me quisisteis creer. Les respondió María.
¡Oh cariño! Sentimos mucho no haberte creído, a partir de ahora vamos a confiar más en ti. Dijo la madre con lástima. Entonces el padre para animarla un poco dijo:
¿Que os parece si vamos a comer al “Burguer King“ ? Todos aceptaron la propuesta, y al cabo de media hora más o menos ya estaban comiendo y María le iba a decir a su padre: - Papa, mira aquel peluch…
Pero el padre la interrumpió diciendo:
- Otro peluche que habla y mágico, no por favor. Y todos se salieron riendo por la ocurrencia del padre.
Anabel Cabeza Serrano

El reino de las Maravillas


Había una vez en un lugar llamado Reino de las Maravillas que todos los habitantes estaban muy tristes y preocupados porque hacía muchos años que un malvado hechicero les había castigado sin que las flores tuvieran color y además la gente estaba hechizada siendo sus criados.
Pasado unos años un grupo de chicas decidieron acabar con eso. Esas chicas se llamaban así: Anabel, Maribel, Lucía, Ángela, Belinda, Lidia, Amparo y María del Carmen.

Ángela dijo:

-¡Mirad he descubierto la guarida del malvado hechicero!

Las demás chicas le dijeron a coro: las chicas vieron a todos los habitantes sirviendo al hechicero.

Lucía, Maribel y Amparo echaron un vistazo para ver si podían hacer algo con el que deshechizar a los habitantes

- ¡Entremos!
-
Al entrar, Lucía, Maribel y Amparo vieron a lo lejos una varita.

Las tres chicas dijeron.

- ¡Tenemos la solución!

Pero al darle al botón de OFF... ¡Cayeron en una Trampa!

Anabel escuchó los chillidos de Maribel y como tenía tan buen oído decidió ir andando hasta el lugar donde estaban.

- ¡Veo a las chicas! Dijo Lidia.

Belinda para rescatarlas tuvo una idea.

- ¡Traedme una cuerda, y ayudadme!

Y así consiguió Belinda rescatarlas.

Todas las chicas se reunieron de nuevo.

Un habitante le dijo a María del Carmen que si cogen un diamante de jade del río Turtos vencerían al hechicero.
Al fin consiguieron el diamante. María del Carmen le dijo al malvado hechicero:

- ¿Por qué haces esto?

El hechicero le respondió:

- Porque me hicieron una promesa y no la cumplieron.

Maribel dijo:
- Pues deshechiza a los habitantes y nosotras te cumplimos tu promesa.

El hechicero aceptó y quitó el hechizo.

La promesa que tenía el hechicero era con el alcalde para que le diera 100.000 EUROS
Al final el alcalde le dio lo prometido y todo volvió a la normalidad. Las personas ya no eran sus criados y las flores recuperaron su color.

Las chicas se hicieron las heroínas del Reino.
María del Carmen Mochón



Jugando en Barro



Erase una vez una pandilla de 6 niños que estaban jugando al béisbol y el entrenador del equipo del barrio los llamó:

-¿Podéis hacerme un favor?

Ricardo, un componente de la pandilla dijo:

-¿Qué necesitas?

El entrenador contestó:

-Me faltan jugadores para jugar la final del campeonato de fútbol, en concreto 6 jugadores.

La pandilla lo pensó durante un momento, y Ricardo contestó:

-No sabemos jugar al fútbol.

El entrenador dijo:

-No pasa nada, os entrenareis conmigo

Los chicos entrenaron de lunes a viernes, pero hubo un problema el día del partido llovía entonces decidieron jugar en barro porque no tenían un campo de césped. La pandilla ganó por 2-1 estaban satisfechos con lo que habían hecho.

Rafael Pérez Montalbán

El malvado dragón negro

En un país apareció un día un terrible dragón que todo lo destruía. Nada ni nadie parecía poder detenerlo. La gente, angustiada, pidió ayuda a la máxima autoridad del país, que era el Presidente de la República:
-¡Haga algo o el dragón acabará con todos nosotros!
El presidente dijo:
-Pues no sé, no conozco a nadie que quiera enfrentarse al dragón.
La gente se miró. Entonces alguien tuvo una idea genial:
-Yo conozco un caza recompensas, el nos puede salvar.
Todos gritaron:
-¡BIEN!, ¡ESTAMOS SALVADOS!
Entonces apareció un hombre muy fuerte, y dijo:
-¿Me habéis llamado?
Todos respondieron a la vez:
-¡SI! Queremos que mates al malvado dragón negro.
El respondió:
-Claro, pero quiero mil dolares.
El presidente respondió:
-Eso es mucho. Pero lo que sea para matar al dragón.
Al final el cazarecompensas salvó al pueblo del malvado dragón, y todos vivieron felices para siempre.
Juan García Rodríguez

LA CEBRA ASTRONAUTA

El pueblo de Aniter estaba formado por animales. Uno de ellos era una cebra llamada Marion, tenía como sueño viajar a la luna. Un día estaba hablando con su amigo Owen, un reno:

-Una pregunta Marion, - dijo Owen - ¿cuál es tu sueño?

-Ser la primera cebra en viajar a la luna. - dijo Marion - ¿y cuál es el tuyo, Owen?

-Ser reno de Papá Noel.

Cuando Owen se fue a su casa encontró un cartel de pruebas para astronautas, muy entusiasmado fue al lugar donde ponía el cartel. Fue a hacer las pruebas. Al día siguiente le dijeron que había sido escogido. Fue a hablar con su amigo Owen:

-¡Me han escogido para viajar a la luna! - dijo Marion.

-¡Que bien, vas a cumplir tu sueño! - dijo Owen.

-Puedes que tu en un futuro cumplas el tuyo. - dijo Marion.

-¡Ojalá! - dijo Owen.

-Me tengo que ir, adiós. - dijo Marion.

Al final el sueño de Marion se cumplió. Y el de Owen todavía está por descubrir.
Antonio Sánchez Vázquez

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